En una emotiva audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz realizada en Medellín, familiares de una víctima de “falsos positivos” protagonizaron un momento que conmovió al país.
Rosalba Angélica Quintero de Giraldo y Yésica Natalia Giraldo Marín abrazaron al teniente en retiro Andrés Mauricio Rosero Bravo, quien reconoció haber ordenado el asesinato de su familiar, John Darío Giraldo Quintero, el 6 de septiembre de 2003 en una vereda de Cocorná.
Durante la audiencia, el exmilitar expresó entre lágrimas su arrepentimiento por haber participado en ejecuciones extrajudiciales, en uno de los episodios más dolorosos del conflicto armado en el país.
El gesto de las víctimas, en medio del dolor, fue interpretado como un acto de reconciliación que refleja la complejidad del proceso de verdad, justicia y reparación en Colombia.