Liderazgo, orden y visión: El trabajo de Julián Raúl que transformó la movilidad en Copacabana

Administrar lo público exige más que buenas intenciones; exige capacidad técnica, autoridad y resultados tangibles. Durante su paso por la Secretaría de Movilidad de Copacabana, Julián Raúl demostró que es posible devolverle el orden a Copacabana y proyectarla como un municipio moderno y seguro.  

Su gestión no se limitó al escritorio, sino que transformó la realidad de los actores viales a través de pilares fundamentales que hoy marcan un antes y un después:

Bajo su liderazgo, el municipio dio un salto tecnológico histórico. Se modernizó la red semafórica con contadores regresivos, sincronización GPS y accesibilidad para personas con discapacidad visual y auditiva. Además, se amplió la capacidad operativa con nuevos agentes y tecnología de punta (cámaras ELPR y comparenderas electrónicas), y se renovó el parque automotor para garantizar el control efectivo en las vías.  

Pensando en la calidad de vida y el bolsillo de los ciudadanos, logró articular con las empresas de transporte el beneficio del tiquete estudiantil y mejoró la cobertura de rutas. Asimismo, le devolvió las calles a las familias con la Ciclovía Dominical y el Ciclopaseo Nocturno, apostándole a la salud mental y al esparcimiento de los copacabanenses.  

Además de lo anterior, la seguridad vial pasó de ser un discurso a una política real. Se creó la Oficina de Educación Vial, se conformó el primer grupo infantil de seguridad vial, y Copacabana fue reconocida a nivel departamental ganando el concurso de urbanismo táctico del Ministerio de Transporte. 

Todo esto, sumado a la regulación estricta de vehículos de carga y campañas preventivas, impactó directamente en la reducción de la accidentalidad en el territorio.