Muere cría de tití hallada en bus en Barbosa tras caso de tráfico ilegal de fauna

Un nuevo caso de tráfico ilegal de fauna silvestre encendió las alertas en el departamento de Antioquia, luego de que una cría de tití cabeciblanco muriera tras ser hallada en un bus intermunicipal en el municipio de Barbosa.

De acuerdo con las autoridades ambientales, el primate tenía entre tres y cinco días de nacido y aún conservaba el cordón umbilical, lo que evidenciaba que había sido separado de su madre poco tiempo después de su nacimiento. El animal fue encontrado por una ciudadana dentro del vehículo y posteriormente trasladado al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), donde recibió atención especializada. 

Sin embargo, debido a su delicado estado de salud y a las condiciones en las que fue extraído de su entorno natural, la cría no logró sobrevivir. Expertos señalaron que durante los primeros días de vida, estos primates dependen completamente del cuidado materno, por lo que su separación temprana reduce significativamente sus posibilidades de supervivencia. 

Las investigaciones indican que la madre del animal habría estado en cautiverio y que sus captores desconocían que se encontraba en estado de gestación, lo que derivó en el nacimiento de la cría en condiciones inadecuadas. Este factor habría incidido directamente en el deterioro de su salud. 

El caso se convierte en uno de los primeros reportados durante la temporada de Semana Santa, periodo en el que, según las autoridades, tienden a incrementarse los delitos relacionados con el tráfico de fauna silvestre. En paralelo, otros ejemplares de la misma especie han sido rescatados y permanecen bajo cuidado especializado, con procesos de crianza asistida que incluyen alimentación controlada, monitoreo permanente y regulación de temperatura. 

Desde el Área Metropolitana del Valle de Aburrá reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar la compra, transporte o tenencia de animales silvestres, así como denunciar cualquier actividad ilegal. Este tipo de prácticas no solo pone en riesgo la vida de las especies, sino que también afecta el equilibrio de los ecosistemas.